jueves, 11 de noviembre de 2010

En Bacaramanga hoy han comido deprisa. Es el día en que todo puede pasar. La luna almorzó con unos cangrejos y el sol aún no se ha levantado. Una directriz se ha curvado tanto que el camino más corto es eterno. Los pies crecen por momentos y miran tiernos a las manos. Se respira profundo que el día huele a locura. Han tomado medidas…para desayunar.

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